José Ignacio Vidal

«La adherencia es un concepto a añadir en el cuidado de las enfermedades crónicas. Si la persona no se adhiere a las rutinas, medicación, de alimentación recomendada de ejercicio físico o mental, el pronóstico de su enfermedad crónica puede ser ciertamente incierto. Con la adherencia se garantiza que los ejercicios físicos o mentales, la alimentación reglada o pautada por su médico o dietista, y la toma de medicaciones ejercidas por su médico o farmacéutico es viable. De no hacerse así se estará produciendo un gasto económico en el bolsillo de los pacientes crónicos y en el Sistema de Salud.»

Adherencia: según el diccionario de la Real Academia Española de la Lengua, es la acción de adherir o adherirse. El efecto de adherir o adherirse.

El décimo mandamiento de Cronic pretende ser un compendio de algunos de los anteriores por una sencilla razón: sin adherencia, el enfermo crónico no podrá seguir las pautas que necesita para conseguir su recuperación.

Ahora vamos con el significado de adherencia en el sentido médico concreto: La OMS (Organización Mundial de la Salud) define la adherencia al tratamiento como el cumplimiento del mismo, es decir toma la medicación de acuerdo con la dosificación y el programa prescrito. Pero además se considera la persistencia, que es tomar la medicación a lo largo del tiempo del tratamiento adecuado.

Cronic quiere resaltar este décimo mandamiento porque (siendo todos son importantes) es el que apuntala todos los demás. El enfermo debe ser consciente de su situación, y aún más de que si no cumple las indicaciones de su médico, los consejos alimenticios y de ejercicio y la constancia y disciplina en la ingesta de los fármacos, su recuperación será casi imposible. Debe seguir con constancia todas las recomendaciones por difíciles o insoportables que le resulten algunas. A esto debe contribuir su familia o personas que estén a su cuidado. Ellas también deben tener cierta comprensión y “aguante” ante los momentos bajos que pueda sufrir el enfermo, que seguro que los tendrá.

Hay algunos datos que Cronic ha descubierto y que deben ponernos todavía más alerta con este particular que estamos hablando: según la OMS, solo el 50% de los pacientes crónicos cumplen con su tratamiento. Un porcentaje exageradamente bajo y que hay que aumentar urgentemente.

Y es que la adherencia al tratamiento se ha situado como un problema de salud pública y, como subraya la OMS, las intervenciones para eliminar las barreras a la adherencia terapéutica deben convertirse en un componente central de los esfuerzos para mejorar la salud de la población y para lo cual se precisa un enfoque multidisciplinar.

Los medicamentos son uno de los principales recursos terapéuticos para cuidar la salud. Sin embargo, sus beneficios pueden verse alterados por la falta de cumplimiento. De hecho, la mala adherencia es responsable de entre el 5 y el 10% de los ingresos hospitalarios, de 2,5 millones de urgencias médicas y 125.000 fallecimientos al año. La no-adherencia se traduce en un empeoramiento de la enfermedad, en un incremento de la morbi-mortalidad, en la disminución de la calidad de vida y en la necesidad de aplicar otros tratamientos.

Cuando un paciente acude al sistema sanitario se generan una serie de costes asociados a este acto médico, derivados de:

  • Coste de adquisición, preparación, administración y monitorización de los medicamentos.
  • Coste de consulta intrahospitalaria o entre niveles asistenciales.
  • Coste de hospitalización, visitas de consulta externa y/o médico de familia, visita al servicio de urgencia, etc.
  • Pruebas complementarias efectuadas y analíticas realizadas
  • Cirugía y otros procedimientos (diálisis, trasplante, etc)
  • Coste de tratamiento recaídas/recidivas

Estos costes se incrementan de forma exponencial en el momento en el que no se cumple el tratamiento.

Otro elemento indicativo es la recogida de Medicamentos, que pueden ser un claro reflejo de que no se están realizando bien los tratamientos. Datos recientes del SIGRE (Sistema de Recogida de Medicamentos) arrojan que recientemente el 30% de los medicamentos depositados en dicho sistema estaban sin abrir.

Por el contrario, se ha demostrado que una buena adherencia viene acompañada de una disminución del consumo de recursos sanitarios.

Además, y Cronic quiere resaltar este aspecto, la no-adherencia no solo afecta al sistema sanitario sino también al paciente, ya que los enfermos incurren en una serie de gastos asociados a los costes de desplazamiento a los centros de salud u hospitales, al tiempo perdido por ellos y sus familiares, al gasto de tener que contratar cuidadores para el paciente y también las modificaciones que se ven obligados a realizar en la casa para ajustarla a sus necesidades.

Las causas principales de la no-adherencia son:

  • Problemas con el régimen prescrito (efectos adversos)
  • Instrucciones insuficientes
  • Fallo en la relación médico-paciente
  • Desacuerdo del paciente respecto al tratamiento
  • Mala memoria

Los tratamientos deben ajustarse a las necesidades del paciente, a su vida diaria y tener un balance riesgo-beneficio adecuado. Se debe facilitar información sobre los posibles efectos adversos y la relevancia de los mismos. Hay que transmitir de manera adecuada y comprensible para el paciente la información sobre la enfermedad y su gravedad, el objetivo del tratamiento que tiene que seguir, la dosis exacta, frecuencia de administración y duración de la terapia.

En conclusión a este décimo mandamiento Cronic resalta: disciplina, constancia, confianza en el tratamiento y un aspecto fundamental: comunicación médico-paciente, porque sin ella, la confianza del enfermo se reduce considerablemente.

Igualmente debemos destacar que la adherencia a los tratamientos no solo es a los medicamentos o los fármacos. La adherencia a la alimentación en un paciente crónico, es igualmente esencial. La persona afecta por una Enfermedad Crónica, o no sigue o se cansa sobre su alimentación, por rutinaria y pesada. Hay que introducir cambios para que la alimentación sea variada y no monótona.

En realidad, en La Dieta Mediterránea, que es en la que nosotros nos basamos, la variedad es enorme. La variedad de platos, presentaciones, texturas, aderezos etc, difícilmente pueden aburrir a un paciente. En muchos casos, el paciente o su familiar al cargo, deben buscar alternativas, que las hay, para una alimentación nada monótona. El Ejercicio Físico y Mental exigen su rutina. Y hay que adherirse a esa rutina.

Igualmente se pueden realizar multitud de ejercicios físicos y gran cantidad de ejercicios mentales, desde el básico parchís, el dominó, juegos de cartas, damas ajedrez, hasta muchos otros que mezclan mediante imágenes, situaciones cambiantes.

Y por último tenemos que hablar de los aspectos Psicológicos en la Enfermedad Crónica. La psicología juega un papel esencial en el mantenimiento de las rutinas de cronicidad. Conocer y aceptar que la psicología es esencial, es el primer paso. Porque los aspectos de índole psicológico mandan muchas veces sobre la monotonía. Huir de la monotonía es el reto que un paciente crónico debe buscar. Hay muchas formas de desarrollar nuestra mente, por ejemplo, a través del ejercicio físico y mental o desde la alimentación.