La Organización Mundial de la Salud define adherencia terapéutica como el grado en que el comportamiento de una persona, con respecto a tomar la medicación o seguir una recomendación dietética o de cambio de estilo de vida, concuerda con las prescripciones del profesional sanitario consensuadas

con el paciente. No existe un método ideal para medir la adherencia.

. Mejorar la comunicación entre médicos y pacientes, facilitar la continuidad asistencial mediante la colaboración con atención primaria, involucrar a otros profesionales sanitarios (farmacéuticos) y el desarrollo de terapias combinadas a dosis fijas, son estrategias que pueden mejorar la adherencia terapéutica y el grado de control y reducir los costes sanitarios.

Actualmente uno de los grandes problemas de salud pública a los que se enfrenta el sistema sanitario es sin duda el incumplimiento terapéutico o como actualmente se le denomina, la falta de adherencia terapéutica.

En nuestro país la verdadera magnitud de este problema no se conoce a ciencia cierta, pero según los estudios publicados, habría hasta un 50% de pacientes que no son adherentes, es decir aquéllos que no tomarían correctamente el 80% de las dosis prescritas. De nada sirven todos los recursos humanos, materiales y económicos dedicados tanto a la investigación, desarrollo y comercialización de los medicamentos como a la prevención, cribado, diagnóstico, prescripción y dispensación de un tratamiento farmacológico si el paciente no cumple con el tratamiento y no utiliza los medicamentos prescritos. Estamos por tanto ante un problema con importantes repercusiones sanitarias y económicas.

Puede parecer fácil que el paciente tome todos los medicamentos que le prescriban, pero desde que se produce una prescripción de un medicamento hasta que el paciente decide adquirirlo y tomarlo hay todo un mundo de experiencias personales, horarios y estilos de vida, creencias, opiniones, información, discapacidades, intolerancias, hipersensibilidades, capacidad adquisitiva, educación, etc que influyen sobre su decisión de tomarlo o no. Por ello es más adecuado hablar de adherencia que de cumplimiento, ya que si no hay una actitud proactiva y una adhesión al tratamiento por parte del paciente será difícil su cumplimiento.

Este discurso reza, no solamente para la adherencia a la toma de los medicamentos, sino que funciona de igual forma en las pautas que deben de tomarse ante la alimentación en un paciente crónico. Horarios, tipos de alimentos, forma de sazonarlos, los aliños, la forma de prepararlos, su cocinado, la preparación y añadir las salsas, zumos y un largo etc que confieren el derecho a los pacientes a la adherencia.

De igual forma, con el ejercicio, tanto físico como mental. Las pautas, tiempos, tipos, características, etc que una persona afectada por una Enfermedad Crónica debe de llevar.

Y finalmente, la adherencia a la rehabilitación que obviamente e igualmente tiene que caracterizarse. Los cuatro elementos, medicación, alimentación, ejercicio y rehabilitación siguen las mismas pautas en su aplicación. Y a lo largo de la página web, iremos desgranando las características del mundo de la adherencia.