Rendimos homenaje a los más de 22.000 (por ahora) españoles y españolas fallecidos por el coronavirus. Unidos por la desesperación de no haber podido abrazar a sus familiares queridos. La pandemia abarca a todos, pero los que más lo han sufrido son los mayores de 60 años. El 90% tenían esas edades.

Aún es pronto, y tardaremos en hacer un resumen sereno de lo que la pandemia va a significar en España. Casi todos los españoles de buena fe, estamos aplaudiendo todos los días en un hecho inusual, para agradecer a los sanitarios de este gran País, que con riesgo de sus vidas han seguido trabajando intensamente. Igualmente, a otros trabajadores como las fuerzas de seguridad, los bomberos, personal de emergencias etc, que también han arrimado el hombro para sacar a este País del desastre. Y mencionar a los agricultores, ganaderos y pescadores, junto al personal de reparto de supermercados y mercados, por esa entrega, con riesgo de su vida.

La actitud de la Comunidad de Madrid con Ayuso al frente y de su Alcalde Martínez Almeida, es sinceramente encomiable y digna de elogio. Otras Comunidades Autónomas y Alcaldes han hecho mucho, pero Ayuso y Martínez Almeida son los que más se merecen el aplauso. La decisión de Ifema de abrir el hospital de campaña, ha sido salvadora. Un gran ejemplo que deberíamos seguir en situaciones de emergencia. Aplaudido por el representante de la OMS en Europa. No se podía hacer mejor. Y es de agradecer que el Himno de España sonara para despedir a los féretros de las personas fallecidas por el coronavirus en el Palacio de Hielo de la Ciudad de Madrid. Es en momentos como esos que uno se siente Español de los pies a la cabeza.

La primera consecuencia que debíamos sacar y que no debemos de olvidar nunca, es que la Salud es lo más importante para el ser humano. Sin Salud no hay vida o la vida es muy corta, por eso volvemos a pedir para después de que se pase esta pandemia, una restructuración total en la Sanidad Española. Nuestra Sanidad en estos momentos, era muy mediocre. Estábamos a punto de entrar en la UVI o en la Emergencia Sanitaria por falta de medios, y a pesar de que todos los profesionales sanitarios demandábamos un cambio radical de políticas económicas.

Otro hecho muy característico de esta pandemia, es que ha fallado un pilar de nuestra Sociedad, que son las residencias de la tercera edad. Hay muy pocas, generalmente mal dotadas y con un esfuerzo humano encomiable por parte de su personal. Mujeres y hombres que han decidido dedicarse a cuidar a las personas mayores. Si no ponemos muchísimo más dinero e interés en la próxima pandemia que no dudamos puede aparecer, en lugar de 25 o 30.000 personas, podrían desaparecer más de 100.000.

Se trata ahora de reconstruir un País que, gracias a los políticos, estaba enfrentado más o menos al 50%. Las figuras nefastas de Sánchez e Iglesias, no pueden sacar a este País de las duras consecuencias que la pandemia va a traer o ha traído. Debíamos de aprender que esta Sociedad Española a veces muy inmadura, necesitará mucha más solvencia que Sánchez, Iglesias y su gobierno pueden ofrecer. Y ahora nos encontramos que ni Sánchez ni Iglesias ni su Gobierno, ayudados por un separatismo impresentable no están dispuestos a ayudar al otro 50% que necesita este País. Sánchez, Iglesias y su Gobierno representan un Gobierno progresista de pacotilla. Carente de la humildad suficiente para reconocer que la gestión política de la pandemia, no puede estar dirigida por nadie. O la dirigimos todos, o si no esto será un absoluto caos.

El daño que ha hecho Iglesias con su comunismo marxista, es absolutamente impresentable para una sociedad moderna que debería representar crecimiento, apertura y futuro. Sánchez obligado a mantenerse en el poder a toda costa, olvida que un político debe ser fiel a sus creencias. Sánchez, o no tiene creencias, o desde luego a lo largo de su corta carrera, no se avistan. El tándem Sánchez – Iglesias ayudado por los separatistas (que paradoja) están llevando al País a un enfrentamiento que muchos creíamos habíamos olvidado ya. En la hemeroteca podemos seguir la evolución de estos personajillos, que quieren literalmente acabar con el bienestar que tanto nos ha costado ganar a lo largo de los últimos 50 años.

Todo eso unido a la existencia de una Unión Europea que es materialmente imposible. Unir economías, puede ser no solo posible, sino deseable. Pero unir voluntades de los 27 Países que forman la Unión Europea, es una utopía. Los jueces españoles, jamás dejaran que se juzgue a españoles por franceses, alemanes o daneses. Y la educación jamás podrá ser compatible porque los idiomas no unen, sino desunen. El fracaso de la Unión Europea ha sido relevante en esta pandemia. Las autoridades de la Unión, no han sabido acudir a las llamadas de auxilio de otros Países. Por eso deberíamos reformular una Unión Europea más parecida a lo que era el Mercado Común Europeo. El funcionariado de la Unión Europea megalómano y a veces inoperante, tiene que rehacerse en actitudes menos ambiciosas y con bases mucho más realistas. Europa nunca estará unida, ni por religión, ni por cultura ni por idioma.

Debíamos meditar serenamente todo lo que ha pasado con esta pandemia, hacia donde queremos que se dirija esta Sociedad Española, y evitar fórmulas que además se nos antojan de un republicanismo y comunismo patético por inoperante. Y resumo la opinión de Felipe González: “España necesita nuevos líderes para esta nueva situación”

Dr. José Antonio Amérigo