José Ignacio Vidal

«No más de tres días laborables para consultar a un Médico de Familia en la S.S» 

Listas de espera en la Sanidad española: un mal que cada vez se hace más y más grande precisamente en un país que precisamente parece podía presumir de tener uno de los servicios de Seguridad Social, si no el mejor, más eficaces y destacados de todo el mundo. Porque, como su propio nombre indica, nuestra Seguridad Social era de las mejores. Digo era porque desde hace ya unos cuantos años la Sanidad española está gravemente enferma, si nos permiten la expresión.

¿Qué es lo que ha pasado? Está claro que la crisis ha afectado, y mucho, con los recortes que ha conllevado, la Sanidad es uno de los sectores que más ha sufrido la recesión, aunque tampoco podemos olvidarnos de la inmigración, con el reparto casi a ciegas de las tarjetas sanitarias para muchos inmigrantes. Y no, no es antipatía hacia los que vienen de fuera que quede claro, sino puro sentido común.

Por eso, en este segundo mandamiento de Cronic queremos que se reduzca desde ahora los tiempos de espera, empezando por la visita al Médico de Familia, que debería ser lo más sencillo del mundo, ¿verdad? Pues no. A menudo se superan hasta los cuatro y hasta los seis días de espera para visitar a nuestro médico de cabecera.

Y es que datos contrastados y hechos públicos por CCOO arrojan este resultado que no es cierto: la media que tarda un paciente de Atención Primaria en pasare por consulta es de 2,26 días (es decir, casi tres), pero, y ojo a esto, la espera puede alcanzar los 7 días laborables. Ante estos números, la respuesta de Sanidad es que los tiempos de espera son “aceptables”, mientras que los profesionales denuncian la “sobrecarga diaria” (debida sin duda a los recortes que hemos mencionado antes). La situación ha llegado a tal punto que los médicos han declarado: “A veces apretamos las piernas por no levantarnos al servicio pensando en reducir los atrasos”. Una barbaridad, desde luego.

Y es que los médicos pueden llegar a atender hasta a 50 pacientes en una sola tarde, es decir, uno cada cinco minutos. Desde luego que esa no es la manera más correcta de poder realizar un diagnóstico lo más fiable posible.

Como hemos mencionado antes, las Consejerías de Sanidad consideran estos tiempos de espera (recuerden que pueden llegar a siete días) como mejorables pero adecuados, mientras que los sanitarios y los sindicatos piensan lo siguiente: “Tenemos una Atención Primaria que es la puerta de entrada al sistema y que en 24 horas no es capaz de resolver el problema del ciudadano, lo que aboca a la gente a ir a Urgencias”. Esta última es solo una de las consecuencias que los retrasos en atención a los pacientes conlleva. Y es que cada vez más ciudadanos acude a la medicina privada, visto el panorama que encuentran en la pública.

Más datos que dibujan el horizonte de la Seguridad Social: entre los años 2011 y 2016, el número de consultas de Atención Primaria se redujo, por ejemplo, en Madrid, un 11,4%, según reza la última memoria del Servicio Madrileño de Salud (SERMAS). Siguiendo con Madrid, en la capital de España cada médico asume por ratio la atención de 1.560 pacientes; en el resto de comunidades la cifra baja de media 1.381, según datos también de SERMAS.

Una de las especialidades médicas que más llama la atención en cuanto las demoras es la fisioterapia: 71 días. También destacan demoras especialmente prolongadas en unidades de apoyo de Atención Primaria: aparte de la mencionada fisioterapia, están también la odontología, matronas, trabajadoras sociales…

Todo lo anterior en cuanto a la consulta con el Médico de Familia, pero es que este panorama empeora aún más respecto a las listas de espera para operaciones quirúrgicas, esto es, pasar por el quirófano. En estos momentos, hay unos 600.000 pacientes pendientes de una operación y alrededor de 1,5 millones en espera de ser atendidos por un especialista. En este caso, como en el anterior ha influido sobremanera los brutales recortes que viene sufriendo la Sanidad desde 2012. La media de espera para entrar en quirófano es de 93 días, aunque es solo un promedio, desde luego. Y es que aparte de esto, la demora en poder visitar a un especialista es especialmente grave, pues de ella depende la posibilidad de un diagnóstico precoz. El que 4 de cada 10 pacientes deban esperar más de dos meses resulta intolerable.

Esta es la realidad, la dura realidad, que arroja el sistema sanitario español a día de hoy, en un país como el nuestro, en que cada vez hay más ancianos y menos jóvenes.
La declaración de la Consejería de que las esperas son “aceptables” resulta por menos que cómico. Y si no, que se lo digan a una señora de Tenerife que salió hace poco en el Telediario que lleva 3 años esperando una operación que remedie una hernia de hiato. Casi nada.