• Evita permanecer inmóvil. Si te sometiste a una cirugía o has estado en reposo en cama por otros motivos, intenta ponerte en movimiento lo antes posible. Si permaneces sentado durante un tiempo, no cruces las piernas, ya que esto puede obstaculizar el flujo sanguíneo. Si recorres grandes distancias en automóvil, para aproximadamente cada una hora y camina. Si estás en un avión, ponte de pie o camina ocasionalmente. Si no puedes hacerlo, ejercita la parte inferior de las piernas. Intenta subir y bajar los talones mientras mantienes los dedos de los pies en el suelo; luego, levanta los dedos de los pies con los talones en el suelo.
  • Cambia tu estilo de vida. Baja de peso y deja de fumar.
  • Haz ejercicio. El ejercicio regular disminuye el riesgo de que se formen coágulos sanguíneos, lo cual es especialmente importante para las personas que permanecen mucho tiempo sentadas o que viajan con frecuencia.
  • Tome frutas y verduras frescas a diario. Pescados, carnes de pollo, pavo y conejo, pasta, legumbres, huevos, arroz y cereales integrales.
  • Agua mineral e infusiones
  • No tome café ni bebidas carbónicas
  • No tome sal ni azúcar refinada.
  • Consuma aceite de oliva virgen extra (50ml diarios)
  • Alcohol con moderación o no tome alcohol.